La Secretaría de Movilidad dice que, por ahora, no hay confirmación.
El Decreto 528 de 2025 impuso en Bogotá medidas temporales para motocicletas durante el puente de Halloween: restricción nocturna de circulación y prohibición de parrillero, con el objetivo de contener siniestros y alteraciones de orden público. La decisión, adoptada por el alcalde Carlos Fernando Galán como autoridad de policía en la capital, generó protestas de motociclistas y un intenso debate ciudadano.
Con el cierre de ese operativo, surgió la inquietud: ¿se replicarán los controles en diciembre? La preocupación se apoya en dos hechos: la estacionalidad de los siniestros en octubre e inicios de la temporada navideña, y las aglomeraciones derivadas de celebraciones como el Día de las Velitas. Voceros de la Secretaría de Movilidad señalaron que no hay decisión oficial por ahora, aunque los datos de seguridad vial presionan a mantener vigilancia prioritaria.
Lo que dejó el Decreto 528
Durante Halloween, la administración dispuso un despliegue de Policía y agentes de tránsito para vigilar corredores críticos y evitar caravanas de motos. La norma restringió la circulación entre las 8:00 pm y las 5:00 am en vías principales y prohibió el parrillero durante todo el fin de semana festivo. Las excepciones aplicaron para fuerza pública, emergencias, seguridad privada y labores esenciales.
La siniestralidad reciente sustentó el enfoque: en el Anuario de Siniestralidad Vial 2024 de Bogotá, el peso de las víctimas en moto aumentó frente a años anteriores. Además, los lesionados y fallecidos se concentran en las noches de jornadas con alta vida nocturna o celebraciones masivas. La Alcaldía defendió la medida como transitoria y preventiva.
¿Qué podría pasar en diciembre?
Se evalúan variables como comportamiento vial, congestión y eventos masivos. Diciembre suele tener picos por Velitas y cierres de año, cuando se incrementan los viajes, el consumo de alcohol y la circulación nocturna. Aunque Movilidad afirma que no hay anuncio, el precedente de Halloween sugiere que las autoridades conservarán el margen legal para actuar si los indicadores lo exigen.
Sectores de motociclistas advierten que una réplica de las restricciones afectaría el ingreso de quienes trabajan en turnos nocturnos, logística de última milla y seguridad privada. Líderes del gremio piden concertación previa y pedagogía, más controles focalizados contra comportamientos de alto riesgo (excesos de velocidad, maniobras peligrosas, piques ilegales).
Comparación con otros episodios
En años recientes, caravanas de Halloween en Bogotá derivaron en hechos de violencia y siniestros, lo que ha motivado estrategias de control. Otras ciudades de Colombia y la región han optado por prohibiciones temporales de parrillero o controles nocturnos en fechas de alta demanda. El patrón común: combinar operativos y comunicación para desestimular conductas riesgosas.
El saldo preliminar del operativo de Halloween de 2025 fue presentado por el Distrito como positivo, al reducir incidentes en horarios críticos frente a promedios de años anteriores. Organizaciones ciudadanas valoraron la disuasión de caravanas masivas; sin embargo, colectivos de motociclistas alegaron estigmatización y piden diferenciar entre infractores y trabajadores formales.
Empresarios de delivery y seguridad calculan impactos si se repiten los cierres nocturnos: mayores tiempos de entrega, recargos y reprogramación de turnos. En el Concejo, algunos cabildantes pidieron evaluar datos antes de extender medidas y fortalecer controles en puntos de alta siniestralidad, incluidos radares, pruebas de embriaguez y operativos de documentación.
Desde la Secretaría de Movilidad reiteran que cualquier decisión de diciembre se tomará con base en evidencia y orden público. La administración insiste en que las medidas son temporales y sujetas a evaluación de resultados.
Diciembre está en la mira, pero no hay acta de decisión. La ciudad se mueve entre la necesidad de proteger la vida y la de garantizar ingresos a miles de motociclistas. Por ahora, el llamado es a cumplir normas y evitar caravanas que pongan en riesgo a terceros.









