Exigían hasta 50% de ingresos mensuales empresarios.
Una ciudadana rusa identificada como Julia Maydankina y su pareja colombiana Hugo Ernesto Romero Páez fueron capturados en una mansión de Llanogrande, Rionegro, señalados de liderar una red transnacional de extorsión que operaba con criptomonedas. Las autoridades indican que la pareja habría obtenido información privilegiada de empresarios para luego exigirles pagos millonarios.
Durante al menos dos años, la red criminal habría extorsionado a víctimas en Colombia, Venezuela, España y otros países, exigiendo entre el 20 y 50 por ciento de sus ingresos mensuales. Los cobros se realizaban mediante criptomonedas en plataformas como Binance, dificultando el rastreo de los fondos ilícitos.
La investigación reveló que Maydankina se presentaba como empresaria del sector de cosméticos, con inversiones en una inmobiliaria y un call center. Sin embargo, información de autoridades de tres países la señalaban como el eslabón principal de una red internacional dedicada a la extorsión. La ciudadana rusa habitaba desde hacía varios meses una de las residencias más lujosas del condominio, con piscina privada y cancha de fútbol, donde los vecinos habían notado movimientos sospechosos.
Hugo Ernesto Romero Páez, de 35 años y oriundo de Bogotá, aparece como socio en diversos negocios relacionados con tecnología e inmobiliaria. Según documentos consultados, abrió una matrícula en 2017 para consultoría informática y administración de instalaciones informáticas. En sus redes sociales se presentaba como desarrollador inmobiliario y experto en negocios digitales, proyectando una imagen de empresario exitoso que contrastaba con sus actividades delictivas.
El modus operandi de la red consistía en que Maydankina se aliaba con terceros para acceder de manera irregular a información privilegiada de empresarios y usuarios de plataformas digitales. Una vez obtenidos estos datos sensibles, su pareja los utilizaba para contactar a las víctimas y exigirles pagos millonarios bajo amenaza de divulgar la información confidencial que habían conseguido de forma ilícita.
Las extorsiones operaron principalmente entre 2021 y 2023, período en el cual la pareja perfeccionó su esquema criminal. Los pagos se exigían exclusivamente mediante criptomonedas, principalmente a través de la plataforma Binance, lo que dificultaba significativamente el rastreo de los fondos por parte de las autoridades. Este método de pago les permitía mantener el anonimato y dificultar las investigaciones policiales internacionales.
Registros oficiales muestran que Maydankina tiene presencia en Colombia desde al menos 2014, cuando aparece como propietaria de un lote en la parcelación Colinas de Paimado, en la vereda El Tablazo de Rionegro. En ese predio aparentemente se habría construido la lujosa residencia donde operaban. Por su parte, la inmobiliaria de Romero registra propiedades en Concepción, sur de Medellín y centro de Bogotá.
La ciudadana rusa había obtenido cédula de ciudadanía colombiana, lo que le facilitaba movilizarse y realizar operaciones en el país sin mayores controles. En declaraciones difundidas en redes sociales, Maydankina afirmaba junto a su esposo poseer una constructora que edificaba apartamentos destinados a renta corta, asegurando que sus últimos proyectos en Medellín y Bogotá estaban prácticamente ocupados en su totalidad.
Las víctimas de esta red criminal se encontraban distribuidas en múltiples países, incluyendo Colombia, Venezuela, España y otras naciones. Las autoridades continúan investigando para establecer el número exacto de afectados y determinar si existen más integrantes de la organización operando en territorio colombiano o en el extranjero. También se busca verificar si los negocios legales de la pareja fueron constituidos con dineros provenientes de las actividades ilícitas.
Los capturados enfrentarán cargos por concierto para delinquir con fines de extorsión agravada, extorsión, utilización indebida de información privilegiada y acceso abusivo a un sistema informático. El Ejército destacó que con esta captura se desarticuló una red criminal de delitos transnacionales que afectó rentas ilegales por más de 25 millones de dólares y 523 millones de pesos.
Las autoridades continúan las investigaciones para identificar posibles cómplices en Colombia y otros países, así como para rastrear los activos adquiridos con el dinero de las extorsiones. Se espera que en los próximos días se conozcan más detalles sobre el alcance de esta organización criminal y el destino final de los fondos obtenidos ilícitamente.









