Perdió ante Bad Bunny en Mejor Interpretación Urbana.
La noche de los Latin Grammy 2025 dejó un veredicto contundente: Westcol perdió frente a Bad Bunny en Mejor Interpretación Urbana. El creador de contenido colombiano reaccionó en vivo y, entre nervios y alivio, resumió su estado: “muy triste… y a esperar cuando sea el momento”. La decisión se conoció durante la ceremonia en el MGM Grand Garden Arena, en Las Vegas.
El paisa competía con “La plena”, colaboración con Beéle y producción de Ovy on the Drums, un tema que acumuló cifras millonarias de reproducciones. Pese a la expectativa de hacer historia como streamer en la industria, el gramófono fue para el puertorriqueño, favorito en la categoría por su impacto anual.
El cuadro de nominados incluyó a Tokischa y Nathy Peluso, Jay Wheeler y el dúo Alleh y Yoghaki. La balanza, sin embargo, cayó del lado de Bad Bunny. Westcol, que había llegado con una fuerte presencia en redes y un traje valorado en más de 37 millones de pesos, había alimentado la ilusión de conseguir su primer gramófono.
Tras el anuncio, el colombiano transmitió su reacción en un live. “Estaba muy nervioso; después, muy triste; ya luego, feliz… hay que esperar el momento. Nada en la vida es fácil”, dijo, en un mensaje que rápidamente circuló entre sus seguidores.
El golpe deportivo–musical tuvo eco en redes: “imposible ganarle a Bad Bunny”, “apenas es la primera vez”, “tiene que seguir metiéndole”, fueron parte de los comentarios. Hubo apoyo, pero también críticas a la excesiva confianza que algunos leyeron en la previa.
Para su equipo, la derrota no borra el hito de la nominación. La alianza con Beéle y Ovy confirma una estrategia para cruzar audiencias entre streaming y música comercial, un puente que ya lo llevó a escenarios de primer nivel.
En la alfombra roja, Westcol buscó posicionar su marca personal. La inversión en vestuario y cobertura digital reforzó su narrativa de espectáculo multiplataforma, con clips y fotos que poblaron X y TikTok a lo largo de la velada.
La categoría urbana suele premiar el combo de impacto, calidad y propuesta artística. Aun con números fuertes, el proyecto del colombiano no alcanzó la barra que pusieron sus rivales, especialmente Bad Bunny, que mantiene un rendimiento sostenido en listas y premios.
Comparado con otras premiaciones, los Latin Grammy ponderan no solo métricas, sino curaduría. Por eso, éxitos virales no siempre se convierten en trofeos. El fallo deja una lección sobre consistencia de catálogo y madurez de proyecto.
Con la resaca de la noche, Westcol reiteró que seguirá trabajando con referentes del género y que el objetivo es volver a la gala con más material. “Esto es el comienzo de algo grande”, insistió.
Las primeras reacciones oficiales fueron de respaldo. Influencers y músicos colombianos destacaron que una nominación abre puertas a futuras colaboraciones y festivales. Para Ovy y Beéle, la visibilidad en la terna también es capital de marca en la región.
Entre la audiencia, la derrota dividió opiniones: mientras unos aplaudieron la humildad en la respuesta, otros exigieron autocrítica y más desarrollo artístico antes de hablar de gramófonos. El debate quedó encendido.
En conclusión, Westcol perdió el Latin Grammy, pero ganó tracción en el radar de la industria. La ruta, dicen, será de lanzamientos escalonados y mejores alianzas.









