Ventolini lamentó el hecho y confirmó que no hubo empleados heridos.
La mañana del 14 de noviembre, un ataque armado sacudió al barrio Santa Mónica Residencial, en el norte de Cali. Hacia las 11:15 a. m., sujetos armados ingresaron a una heladería ubicada en la Avenida 6 con carrera 28 y dispararon contra dos hombres que se encontraban dentro del establecimiento. Ambos fallecieron en el lugar.
De manera preliminar, las autoridades reportaron que una de las víctimas fue identificada como Fredy Albeiro Zapato Rivas; la segunda persona no portaba documentación al cierre de esta edición. La escena quedó a cargo del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía y unidades de la Policía Metropolitana de Cali (Mecal), que acordonaron el sitio y recolectaron evidencias.
Testigos indicaron que los presuntos sicarios actuaron con rapidez, lo que apunta a un ataque dirigido. En la zona quedaron vehículos inmovilizados mientras peritos judiciales adelantaron inspecciones y el levantamiento de los cuerpos. Las cámaras del sector, incluidas las de establecimientos comerciales, serán claves para identificar rutas de llegada y escape de los responsables.
La empresa Ventolini emitió un comunicado en el que lamentó lo sucedido, expresó solidaridad con las familias de las víctimas y confirmó que ningún colaborador resultó herido. La marca afirmó que colaborará con las autoridades en todo lo que sea necesario para el esclarecimiento del caso.
Fuentes policiales detallaron que uno de los hombres se movilizaba en una camioneta Toyota con placas JWW 595. Sobre el segundo vehículo se mantenían verificaciones. Hasta ahora, no se han anunciado capturas; investigadores analizan posibles móviles, entre ellos ajuste de cuentas o disputas criminales.
El hecho ocurre en un contexto complejo: entre el 1.º de enero y el 13 de noviembre de 2025, Cali acumuló 899 homicidios, un 11% más que en el mismo periodo de 2024 (90 casos adicionales), según el Observatorio de Seguridad. La tendencia ha encendido alertas institucionales y peticiones de refuerzo policivo en puntos críticos del norte de la ciudad.
En días recientes, otros crímenes de alto impacto también han presionado a las autoridades locales, con llamados de la Personería Distrital para agilizar las investigaciones y proteger a poblaciones vulnerables. Las autoridades insisten en que el esclarecimiento oportuno de estos hechos es esencial para prevenir retaliaciones.
Los residentes de Santa Mónica señalaron preocupación por el uso de armas de fuego en áreas comerciales y familiares. Comerciantes consultados pidieron más patrullajes, monitoreo CCTV y controles de parrillero en motocicleta en horarios de alta afluencia.
La Alcaldía de Cali y la Secretaría de Seguridad evalúan medidas conjuntas con la Policía y Fiscalía para fortalecer inteligencia, recompensas y presencia operativa en corredores como la Avenida Sexta y ejes aledaños. Se espera una actualización oficial con líneas de investigación priorizadas.
El ataque generó rechazo de gremios comerciales y vecinos, quienes piden acciones inmediatas para evitar que zonas de alta actividad gastronómica se conviertan en puntos de riesgo. Analistas locales advierten que la visibilidad mediática de estos crímenes exige respuestas rápidas y coordinadas.
Desde el componente judicial, el CTI avanza en recuperación de vídeos, análisis balísticos y trazabilidad de placas. La Policía activó labores de vecindario y fuentes humanas para reconstruir los minutos previos y posteriores a la agresión.
El doble homicidio en Santa Mónica reafirma el reto de seguridad urbana en Cali y la urgencia de investigaciones contundentes. Autoridades y comercio coinciden en que la rápida judicialización de los culpables será determinante para contener nuevas escaladas.








