La empresa reportó afectación en el sector de Chayani y espera condiciones de seguridad.
La Compañía Energética de Occidente (CEO) denunció un atentado contra una estructura de transmisión de alta tensión en el sector de Chayani, municipio de Cajibío (Cauca). El hecho se registró el lunes festivo 17 de noviembre y obligó a activar planes de contingencia para sostener el servicio. La empresa informó que, pese a los daños, no hubo interrupciones masivas gracias a maniobras de suplencia y al trabajo de equipos técnicos.
De acuerdo con el comunicado, las brigadas de la compañía aún no han ingresado a la zona para evaluar los daños por falta de condiciones de seguridad. El evento ocurre en un contexto regional de ataques con explosivos y drones atribuidos a estructuras de disidencias, lo que ha aumentado la presión sobre instalaciones de seguridad y servicios públicos en el Cauca.
Según reportes locales, un dron con explosivos habría caído en una finca de Chayani cuando presuntos agresores intentaban atacar una estación de Policía en Cajibío, causando daños en una torre del sistema eléctrico y generando temor en la comunidad. Aunque no se registraron víctimas, el incidente evidenció la vulnerabilidad de la infraestructura.
La CEO explicó que el riesgo principal está en la integridad de la estructura impactada y en la posibilidad de un colapso si no se realizan labores de aseguramiento y reparación. Por ello, condicionó el ingreso de técnicos a las garantías de seguridad que definan las autoridades. La empresa reiteró que su prioridad es proteger la vida y mantener la continuidad del servicio.
La denuncia se suma a una secuencia de ataques en la región suroccidental del país, donde se ha documentado el uso recurrente de drones modificados para lanzar cargas explosivas. Informes de prensa y balances de seguridad han advertido del incremento de estas acciones durante 2025, con impacto en Cauca y departamentos vecinos.
Fuentes radiales señalaron que el evento en Cajibío amenaza el servicio de energía para una porción importante de usuarios en el norte del departamento, aunque, de momento, el suministro se mantiene estable por vías alternas. La compañía reiteró su llamado a no interferir con las operaciones en la zona afectada mientras se verifica el estado de la línea.
En el sector de Chayani convergen corredores críticos para la transmisión que abastecen a municipios del norte del Cauca. Expertos consultados indican que eventuales caídas de torres o daños acumulados podrían generar cortes escalonados y sobrecargas en otras líneas, elevando los costos de operación y el riesgo de fallas.
A nivel nacional, Colombia ha enfrentado saboteos a infraestructura estratégica en distintos puntos, incluidos ataques a oleoductos y líneas de transmisión. Aunque el país cuenta con redundancias en el sistema, los ataques reiterados estresan la red y encarecen la reposición de activos en zonas con presencia de grupos armados.
Las autoridades locales y la Fuerza Pública coordinan acciones para asegurar el área y permitir el ingreso de los equipos técnicos. En paralelo, la compañía realizó inspecciones remotas y ajustes de carga para evitar picos de demanda en los circuitos de respaldo.
Hasta el cierre de esta edición, no se ha confirmado la autoría del ataque contra la estructura de transmisión. Sin embargo, antecedentes en la zona apuntan a patrones de agresión similares que en meses recientes han involucrado explosivos transportados en drones y hostigamientos a estaciones de Policía en municipios cercanos.
La CEO rechazó “todo acto que ponga en riesgo la continuidad del servicio” y pidió a la comunidad reportar novedades por los canales oficiales. El gremio eléctrico ha insistido en la necesidad de reforzar esquemas de protección de infraestructura crítica y en articular protocolos con la Fuerza Pública para acceso seguro a zonas de difícil control.
En el frente institucional, fuentes del sector advierten que, de confirmarse afectaciones estructurales, podrían requerirse intervenciones mayores y ventanas programadas de trabajo que afectarían el suministro en horarios definidos. La prioridad es estabilizar la torre y restablecer la confiabilidad de la línea en el menor tiempo posible.
El atentado en Cajibío vuelve a poner el foco en la protección de la infraestructura energética en el suroccidente. Con el servicio hoy estable, el reto inmediato es crear las condiciones para evaluar, reparar y blindar la línea impactada, mientras las autoridades esclarecer lo ocurrido.









