Carta abierta pide misión internacional y coordinación interministerial.
El departamento del Cauca elevó un llamado urgente al Gobierno Nacional para contener la aceleración de la violencia registrada en las últimas semanas. En una carta abierta fechada en Popayán, el gobernador Jorge Octavio Guzmán pidió militarización permanente de la Vía Panamericana, aumento de capacidades de reacción y protección reforzada para la misión médica y líderes sociales. La misiva atribuye la escalada a acciones de estructuras armadas ilegales que han afectado la movilidad, la seguridad y la economía regional.
La Gobernación reporta más de 17 ataques en distintos municipios durante un periodo corto, con afectaciones a civiles, personal institucional y corredores estratégicos del suroccidente. El mandatario recalcó que la situación “no puede normalizarse” y solicitó, además, presencia física de ministerios en territorio, así como una misión internacional de verificación del respeto al DIH.
Entre las medidas urgentes figuran siete ejes: refuerzo militar sostenido en zonas críticas; acciones preventivas y control en corredores estratégicos; militarización permanente de la Panamericana; esquemas de protección al personal sanitario, social y público; coordinación interinstitucional en terreno; verificación internacional; e intervenciones integrales contra el reclutamiento y la violencia rural con inversión social.
El llamado ocurre en un contexto de ataques con explosivos y hostigamientos registrados este año en el norte del Cauca y municipios vecinos del Valle del Cauca, como el atentado en Mondomo, sobre la Panamericana, y acciones violentas en Jamundí. Estos hechos han dejado muertos y heridos, y han tensionado la seguridad en el corredor que conecta Popayán con Cali.
La Panamericana es la arteria logística del suroccidente: por allí circulan alimentos, insumos industriales y transporte de pasajeros. Su afectación con atentados, bloqueos o daños a peajes impacta la canasta familiar, la oferta laboral y la competitividad regional, según autoridades y gremios. Ante episodios previos que afectaron infraestructura y movilidad, alcaldías y organismos de socorro han coordinado cierres, evacuaciones y controles.
La Fuerza Pública en Popayán y en municipios del norte del Cauca ha reforzado dispositivos, retenes y patrullajes en áreas rurales y urbanas. En operaciones coordinadas con alcaldías se reportan resultados contra estructuras delincuenciales que afectan la seguridad. La Gobernación solicitó intensificar esta articulación con mando unificado y presencia sostenida.
A escala nacional, analistas han advertido que la persistencia de grupos armados, economías ilícitas y disputas por corredores de movilidad requieren un enfoque de seguridad integral que combine control territorial, inteligencia y inversión social focalizada en juventud, educación y empleo. La carta del gobernador recoge esa dualidad: acción contundente del Estado y transformación social de los territorios.
En el plano internacional, organizaciones especializadas han documentado picos de violencia en Cauca y retos para la construcción de paz, subrayando el impacto sobre comunidades rurales y la necesidad de mecanismos de verificación y protección a civiles. Esto refuerza el pedido de una misión internacional que acompañe el monitoreo del DIH.
Autoridades locales y nacionales se preparan para consejos de seguridad con presencia ministerial y para evaluar la viabilidad de medidas extraordinarias en corredores estratégicos. La prioridad: garantizar tránsito seguro, proteger la misión médica y restablecer la normalidad económica y social en el departamento.
Mientras tanto, la ciudadanía reporta afectaciones en movilidad y en actividades comerciales, a la espera de decisiones oficiales que estabilicen la región. Comerciantes y transportadores han insistido en restituir la seguridad en la Panamericana, clave para el abastecimiento de Popayán y municipios vecinos.
Reacciones y consecuencias. Desde gremios y autoridades locales hay respaldo al llamado por presencia estatal sostenida y por proteger el corredor vial; asociaciones médicas insisten en blindar ambulancias, puestos de salud y rutas de referencia hospitalaria. La eventual militarización permanente de la Panamericana divide opiniones, pero gana tracción en sectores productivos.
El Ministerio de Defensa y la Casa de Nariño alistan pronunciamientos y una posible agenda en terreno. Expertos piden que cualquier despliegue se combine con mecanismos de verificación de derechos humanos y garantías para población civil, incluyendo rutas de denuncia seguras y protocolos con enfoque diferencial.
Cauca elevó una alarma inequívoca: la seguridad del suroccidente no puede esperar. La respuesta que llegue deberá ser integral, medible y sostenida para recuperar la confianza ciudadana y blindar la Panamericana.









