La vicepresidenta pidió pruebas ante las autoridades y criticó la difusión.
La vicepresidenta de Colombia, Francia Márquez, rechazó este lunes los chats difundidos en los que su nombre aparece presuntamente ligado a gestiones entre las disidencias de las Farc y la campaña presidencial de 2022. La funcionaria calificó la versión como una “infamia” sin sustento y aseguró que nunca ha tenido relación con grupos criminales ni intermediarios.
Los mensajes, revelados por un informe televisivo, mencionan al comandante del EMC, alias “Iván Mordisco”, y a alias “Danilo Alvizú”. Según la pieza periodística, entre los materiales incautados a jefes disidentes en 2024 habría conversaciones internas que aluden a Márquez. La vicepresidenta respondió con un comunicado en el que defendió la pulcritud de la campaña que la llevó a la Casa de Nariño junto a Gustavo Petro.
En su declaración, Márquez enfatizó que no existe una sola prueba que la vincule a redes ilegales. “Jamás me he reunido con criminales, jamás aceptaré pactos oscuros”, dijo, e instó a quienes la acusan a radicar evidencias ante la justicia. Añadió que citar su nombre sin verificación pone en riesgo su integridad y distorsiona el debate público.
El informe periodístico se basa en archivos incautados a estructuras del EMC tras la ruptura del cese al fuego en 2024 y posteriores operaciones militares. En esos registros se mencionan supuestas “pruebas” sobre apoyos irregulares en la contienda presidencial de 2022 y se citan conversaciones atribuidas a “Iván Mordisco”.
La controversia escaló con nuevos pronunciamientos. Voceros políticos reclamaron celeridad a la Fiscalía para determinar si hay delitos o si se trató de desinformación amplificada. La entidad, de forma paralela, mantiene bajo custodia dispositivos con chats y archivos electrónicos extraídos a mandos de las disidencias.
Márquez insistió en que su trayectoria pública y su activismo han sido transparentes. Señaló que su nombre podría estar siendo utilizado “para darse importancia” en disputas internas del EMC y cuestionó que fragmentos de conversaciones no verificadas se impulsen como hechos. También pidió a los medios extremar criterios de verificación cuando se trate de señalamientos graves.
El contexto es especialmente sensible por los choques entre el Gobierno y las disidencias luego del quiebre de las conversaciones en 2024. Tras esa ruptura, el EMC intensificó acciones armadas y el Ejecutivo respondió con operaciones militares. La fractura incrementó la circulación de mensajes cruzados y versiones que ahora deben ser verificadas ante autoridades judiciales.
Analistas recuerdan que el uso de chats y pantallazos para involucrar a figuras públicas requiere peritajes forenses: trazabilidad de dispositivos, autenticidad de metadatos y análisis de cadena de custodia. Sin esas pruebas, las capturas de pantalla pueden ser vulnerables a manipulación, edición de contexto o atribuciones falsas.
Al igual que en otros episodios recientes, la discusión se mueve en dos planos: el penal, que exige evidencia, y el político, marcado por la presión mediática. La vicepresidenta sostiene que la única vía para despejar dudas es un proceso judicial con verificación técnica e independiente.
Desde sectores oficialistas se respaldó la exigencia de pruebas y se advirtió sobre la “judicialización mediática”. Opositores pidieron investigar la eventual financiación irregular y, de confirmarse, responsabilidades políticas. En el frente institucional, se prevé que la Fiscalía determine si hay mérito para imputaciones o si los materiales carecen de validez.
En la opinión pública el caso reaviva debates sobre la ética en campaña y la fragilidad del ecosistema informativo ante filtraciones. Especialistas en seguridad digital recomiendan prudencia con “pantallazos” sin peritaje, pues, de ser falsos o sacados de contexto, pueden afectar derechos y desviar recursos investigativos.
El episodio vuelve a poner a prueba los filtros de verificación en casos de alto impacto político. Entre tanto, Francia Márquez se mantiene en la defensa de su nombre y pide que todo termine en manos de la justicia.









