El análisis recoge menciones entre el 1 de enero y el 24 de noviembre de 2025.
Miguel Uribe Londoño emerge como el aspirante mejor posicionado en la conversación digital de cara a la presidencial de 2026. Así lo muestra el Termómetro Digital – Colombia 2025 de BOLD Data y Campaigns & Elections México, que analiza menciones y sentimientos en redes entre el 1 de enero y el 24 de noviembre de 2025. El reporte sitúa a Uribe en el primer lugar del “top 13” de candidatos monitoreados en el ecosistema social.
La radiografía regional del estudio revela que Bogotá D.C. concentra el 38% del volumen nacional de conversación política, seguida de Antioquia (22%), Valle del Cauca (12%), Caribe (14%), Santanderes (8%) y otros departamentos (6%). En ese mapa, Uribe destaca particularmente en la capital, donde domina con el 39% dentro del tablero comparativo de los cinco punteros.
El corte al 24 de noviembre de 2025 (14:00, COL) ubica en el top 5 a Miguel Uribe, Abelardo de la Espriella, con tracción notable en el Caribe, Vicky Dávila fuerte en Antioquia, Sergio Fajardo, con crecimiento en Antioquia y Bogotá, e Iván Cepeda, con densidad en Valle del Cauca y Santanderes. La foto del momento sugiere que la competencia por el control de agenda informativa en redes está altamente territorializada.
En la serie de barras por sentimiento, los aspirantes acumulan proporciones variables de simpatía, indiferencia y rechazo, con una constante: quienes logran mayores picos de visibilidad también concentran mayor polarización. Uribe combina alto volumen con saldo de simpatía competitivo, un binomio que, de sostenerse, puede traducirse en capacidad de pauta orgánica y amplificación de mensajes.
Por regiones, el tablero muestra a Uribe con 39% en Bogotá, 21% en Antioquia, 18% en Valle, 24% en Caribe, 22% en Santanderes y 29% en otros departamentos. De la Espriella sobresale con 41% en Caribe y 34% en otros, mientras Dávila lidera Antioquia (42%) y marca 38% en Valle. Fajardo capitaliza 37% en Antioquia, y Cepeda presenta 35% en Santanderes y 33% en Valle. La dispersión confirma nichos de conversación claramente diferenciados.
El informe enfatiza que la narrativa es decisiva: en el caso de Uribe, la combinación de orden urbano y seguridad en Bogotá ayuda a articular mensajes de gestión y propuestas. En contraste, otros precandidatos anclan su conversación en controversias, agenda de opinión o temas de control político, lo cual explica picos de rechazo y engagement reactivo.
Para 2026, la lectura estratégica es directa: quien conquiste Bogotá, por su volumen y capacidad de irradiación, estará en posición de ventaja. Uribe llega con esa pole position digital, pero deberá escalar presencia en Antioquia y Valle para consolidar una coalición nacional en redes que empuje la conversión electoral.
El aprendizaje para todas las campañas es nítido: la gestión del sentimiento (reducir rechazo sin perder alcance), la territorialización de contenidos y la coordinación con tierra serán los factores que conviertan conversación en intención de voto. El tablero aún puede moverse con eventos, debates y cierres regionales.









