El anuncio llegó tras reunión con Alejandro Domínguez en Lima.
Barranquilla fue confirmada como la sede de la final única de la Copa Conmebol Sudamericana 2026, un hito que posiciona a la capital del Atlántico en el radar de los grandes eventos deportivos del continente. El alcalde Alejandro Char oficializó el anuncio tras una reunión con Alejandro Domínguez, presidente de Conmebol, y directivos del fútbol suramericano.
La designación llega en un momento de impulso para la ciudad, que ha reforzado su oferta de infraestructura y experiencia logística con el Estadio Metropolitano Roberto Meléndez como eje del proyecto. El partido decisivo de 2026 convertirá a Barranquilla en epicentro del turismo deportivo regional.
La confirmación fue celebrada por las autoridades locales y por el ecosistema del fútbol colombiano. Conmebol respaldó la postulación de Barranquilla tras evaluar factores como capacidad de estadio, conectividad aérea, hotelería y seguridad. La final de la Sudamericana es el segundo evento de clubes más importante de la confederación y reúne a miles de aficionados de todo el continente.
El Metropolitano, casa de la Selección Colombia y del Junior, ha sido sede de partidos de eliminatoria mundialista y de torneos internacionales. La administración distrital proyecta mejoras de aforo y servicios para cumplir con estándares de finales únicas, con énfasis en accesos, movilidad, hospitalidad y zonas de prensa.
Según autoridades locales, el plan de ciudad contempla un robusto operativo de seguridad, un sistema de movilidad por anillos y un programa de voluntariado multilingüe para atención al visitante. El sector hotelero reporta disposición para articularse con el cronograma oficial y paquetes turísticos enfocados en el partido y en rutas por el Gran Malecón y el centro histórico.
Conmebol viene consolidando el formato de final única en Libertadores y Sudamericana, rotando sedes para estimular economías locales y elevar estándares de organización. Para Colombia, el evento supone vitrina para su industria de eventos y refuerza la marca país en el mercado del turismo deportivo.
En términos económicos, se prevé un impacto directo e indirecto en sectores como hotelería, restaurantes, transporte y comercio. La Cámara de Comercio regional y gremios turísticos trabajan en una agenda de ciudad que incluye ferias de emprendimiento, agenda cultural y activaciones en espacio público.
Comparado con sedes recientes en el Cono Sur, Barranquilla se apalanca en clima, conectividad y una afición reconocida por su colorido. El Metropolitano será acondicionado con zonas de experiencias de marca, protocolos de sostenibilidad (gestión de residuos, hidratación y control de huella) y señalética multilingüe.
La Federación Colombiana de Fútbol acompañará los procesos de inspección técnica y la coordinación con Conmebol en calendarios, seguridad, venta de boletería y hospitalidad. Las autoridades locales preparan además una campaña de cultura ciudadana para recibir a las hinchadas visitantes.
La experiencia de Barranquilla en finales del fútbol colombiano y en partidos de selección aporta una base operativa valiosa. Con el anuncio, inicia la cuenta regresiva para adecuaciones y pruebas de carga que anteceden la noche grande de la Sudamericana 2026.
El sector hotelero y turístico celebró la noticia y anticipó tasas de ocupación altas en la semana de la final. La Alcaldía anunció mesas técnicas con operadores de turismo, aerolíneas y Policía Nacional para garantizar seguridad y movilidad.
Desde Conmebol se destacó la capacidad organizativa de Barranquilla y el liderazgo institucional que respaldó la candidatura. La FCF trabajará de la mano con la ciudad para cumplir los requisitos de broadcasting, prensa y atención a equipos finalistas.
Barranquilla se prepara para una final que trasciende lo deportivo y proyecta a la ciudad ante millones de espectadores. Con la designación, el Caribe colombiano suma un capítulo histórico en su relación con el fútbol.









