Medellín concentra los casos; piden no usar pirotecnia.
Medellín — A tres días de iniciar diciembre, Antioquia reporta 68 personas quemadas por pólvora y la Unidad de Quemados de adultos del Hospital San Vicente Fundación confirmó ocupación del 100%, mientras que las camas pediátricas alcanzan el 80%. Las autoridades departamentales piden no manipular pirotecnia, ni siquiera artefactos “aparentemente inofensivos” como chispitas mariposa.
La Gobernación de Antioquia reforzó la campaña “Soy Antipólvora”, junto con el Área Metropolitana del Valle de Aburrá, Policía Nacional y otras instituciones. La estrategia incluye acciones pedagógicas para niños de 8 a 12 años con materiales lúdicos y un videojuego, y se acompañará de vigilancia intensificada del 1 de diciembre de 2025 al 17 de enero de 2026 para lesiones por pólvora, intoxicaciones por fósforo blanco y licor adulterado.
Según la Secretaría de Salud e Inclusión Social de Antioquia, Medellín concentra la mayoría de los casos, con lesiones en rostro, brazos y piernas producto de totes, papeletas, voladores y chispitas. La funcionaria Marta Cecilia Ramírez advirtió que, de mantenerse la tendencia, podrían remitir pacientes a otras regiones por falta de camas, lo que aumentaría tiempos de traslado y complejidad en la atención.
El Código de Policía contempla sanciones económicas para la fabricación, distribución o manipulación de pólvora sin autorización. Las autoridades recuerdan que padres de menores lesionados pueden enfrentar procesos administrativos por negligencia, además de medidas para restablecer derechos por parte del ICBF.
En la última temporada decembrina, Antioquia cerró con 149 quemados, entre ellos 41 menores de edad. La campaña institucional busca revertir esa cifra con controles en puntos de venta, sensibilización comunitaria y operativos en fechas críticas como la Alborada (30 de noviembre–1 de diciembre), día en que tradicionalmente se disparan picos de incidentes.
Otro frente de la estrategia apunta al bienestar animal. La Gerencia de Protección y Bienestar Animal advierte que el estruendo de la pólvora provoca estrés, ansiedad y desorientación en mascotas; en la Alborada se ha observado un aumento del 10–15% en muertes súbitas de animales domésticos. Recomiendan resguardarlos en espacios seguros y evitar exposición al ruido.
El San Vicente Fundación, centro experto certificado por la ISBI, modernizó este año su Unidad de Quemados para fortalecer capacidad y protocolos. No obstante, los picos de demanda en diciembre mantienen bajo presión camas, quirófanos, medicamentos y talento humano, por lo que las autoridades recomiendan celebrar sin pólvora y asistir de inmediato a urgencias ante quemaduras.
En el contexto nacional, el Instituto Nacional de Salud y el Ministerio de Salud activan cada año la vigilancia intensificada para pólvora y fósforo blanco, con lineamientos aplicados por las entidades territoriales. Históricamente, Antioquia lidera los reportes del país en esta materia, especialmente en la primera semana de diciembre y durante Navidad y Año Nuevo.
Las alcaldías del Valle de Aburrá reforzarán controles en barrios y veredas, con pedagogía y decomisos en establecimientos no autorizados. Desde el sector hospitalario, San Vicente advirtió saturación de urgencias por quemaduras y traumas en fin de año, e instó a priorizar la prevención para evitar desenlaces fatales y cirugías complejas.
Organizaciones defensoras de animales y colectivos ciudadanos promueven alternativas sin pólvora —show de luces, conciertos, actividades culturales—, mientras colegios y docentes implementan guías para que niños repliquen mensajes de autocuidado en sus familias.
La temporada decembrina vuelve a poner a prueba el sistema de salud y a la ciudadanía. Evitar la pólvora salva vidas, protege a los niños y cuida a las mascotas. Las autoridades insistieron: la mejor celebración es la que no deja heridos.









