La Policía recuperó la mercancía, pero los asaltantes huyeron.
Un video viral mostró esta semana un robo planificado en la vía Bogotá–Mondoñedo (Cundinamarca): una ambulancia fue usada como fachada para simular un accidente, detener el tráfico y facilitar el hurto de un tractocamión con mercancía tecnológica avaluada en más de $2.000 millones. El caso desató operativos de la Policía de Tránsito e inteligencia para recuperar el vehículo y la carga.
De acuerdo con los reportes, los delincuentes atravesaron una ambulancia, rodearon el camión con motocicletas y una camioneta, intimidaron al conductor y lo obligaron a descender. Minutos después, escaparon con el tractocamión. La carga y el vehículo fueron recuperados horas más tarde; sin embargo, los responsables no han sido capturados.
Las imágenes permitieron identificar placas de varios vehículos y reorientar la investigación. En paralelo, un antiguo dueño de la ambulancia contactó a las autoridades para explicar que ya no tenía la posesión desde 2023 y que el traspaso no se había formalizado por una deuda pendiente. Según su testimonio, el vehículo estaría operando de forma irregular, lo que denominó una “operación pirata”.
Fuentes policiales explicaron que la modalidad criminal inicia con la caída fingida de un motociclista para provocar alerta; luego, la ambulancia bloquea la vía y “atiende” al supuesto herido mientras otro grupo encañonó al conductor del camión y lo traslada a un vehículo particular. Con el paso obstruido, el tractocamión es escoltado fuera del sitio por motos.
El hecho ocurrió en el corredor Mosquera–Mondoñedo, un punto estratégico para el transporte de carga que conecta Bogotá con el suroccidente de Cundinamarca. La Policía Judicial y la Fiscalía analizan videos, peajes y cámaras para reconstruir la ruta de fuga e identificar a los integrantes de la banda.
En operativos posteriores, las autoridades recuperaron la mercancía sin afectaciones y confirmaron que el conductor del camión resultó ileso. El coronel Diego Iván Jaimes, jefe de Tránsito y Transporte de Cundinamarca, reiteró el llamado a denunciar e informó que el caso sigue bajo coordinación de la Fiscalía.
La ambulancia señalada habría sido matriculada en Cota (Cundinamarca) y reporta antecedentes de siniestros viales en 2015 y 2020, de acuerdo con lo indagado por la prensa. Las autoridades verifican su estado jurídico, historial y trazabilidad reciente para establecer quién la operaba el día del robo.
Casos similares de señuelos con vehículos de emergencia han sido documentados en la región y otros países, por lo que gremios de carga piden protocolos para evitar detenerse ante supuestas urgencias cuando no haya presencia de Policía o agentes reguladores.
La administración departamental y los municipios del corredor coordinan acciones preventivas, entre ellas mayor presencia policial en horarios críticos, chequeo a ambulancias privadas y articulación con peajes y concesiones para alertas tempranas.
Gremios del transporte celebraron la rápida recuperación de la carga, pero insistieron en reforzar controles a ambulancias privadas y brigadas médicas. La Defensoría del Transportador advirtió que los robos de alto impacto exigen mejor articulación con peajes y GPS.
Expertos en seguridad vial señalaron que la ambigüedad ante posibles emergencias no puede aprovecharse para el crimen. Recomiendan protocolos de parada segura, botón de pánico y capacitaciones a conductores para distinguir urgencias reales de montajes.
El caso de Mondoñedo expone una evolución del hurto de carga con uso de vehículos de asistencia como cortina criminal. Mientras avanza la investigación para dar con los responsables, las autoridades afinan rutas de patrullaje y verificaciones en carretera.









