Niños de EE. UU., Guatemala y Canadá quedaron a cargo del ICBF.
Las autoridades colombianas localizaron a 17 menores dentro de un hotel del municipio de Yarumal, Antioquia, durante un operativo de verificación que seguía los movimientos de una comunidad extranjera. El procedimiento, realizado el fin de semana, dejó a los niños bajo protección del ICBF, mientras que nueve adultos fueron identificados y puestos a disposición de Migración Colombia para medidas administrativas.
La directora de Migración Colombia, Gloria Esperanza Arriero, confirmó que cinco de los menores tenían circular amarilla de Interpol, un tipo de aviso internacional para la búsqueda de personas desaparecidas o potenciales víctimas de sustracción. El grupo había llegado a Colombia a finales de octubre y se alojaba temporalmente en el hotel mientras buscaba un predio rural en el país.
De acuerdo con reportes oficiales, los 17 menores y nueve adultos pertenecerían a la comunidad ultraortodoxa Lev Tahor, investigada en otros países por denuncias relacionadas con maltrato, secuestro y explotación de menores. En Colombia no hay órdenes de captura vigentes contra los adultos, pero las autoridades analizan su deportación y verifican el ingreso regular al territorio.
El operativo en Yarumal se articuló con el Gaula Militar, Policía Judicial, Fiscalía y defensores de familia. Tras la verificación inicial, los integrantes del grupo fueron trasladados al Centro Facilitador de Servicios Migratorios en Medellín para entrevistas, apoyo psicosocial y revisión documental.
Fuentes institucionales señalaron que los menores son de nacionalidad estadounidense, guatemalteca y canadiense, y que algunos figuran en bases con alertas internacionales activas. La prioridad, dijeron, es garantizar su protección, restablecer derechos y determinar si fueron víctimas de tratos degradantes o de trata de personas.
El grupo religioso Lev Tahor acumula antecedentes en Guatemala, México y Estados Unidos, donde sus líderes han enfrentado procesos y condenas por delitos contra menores. En 2022, autoridades en México y Guatemala intervinieron sedes del colectivo; en 2021, un tribunal en Nueva York condenó a dos de sus cabecillas por secuestro y explotación.
En Colombia, los operativos de Migración pueden realizarse en hoteles para verificar estatus y requerimientos internacionales de extranjeros, según la autoridad. La inspección en Yarumal se efectuó luego de semanas de seguimiento y avisos de residentes por la presencia de la comunidad extranjera.
La investigación se concentra en establecer cómo ingresaron los menores al país, quiénes ejercían su custodia y si existió ocultamiento para evadir controles. La Fiscalía evalúa si hay méritos para abrir procesos penales locales y si corresponde activar cooperación con autoridades de EE. UU., Guatemala y Canadá.
Desde Migración Colombia se indicó que, sin mandatos judiciales internos, la salida más probable para los adultos sería la deportación y la inadmisión futura, mientras se resuelve la situación de los menores con sus países de origen. El ICBF dispuso equipos psicosociales y rutas de restablecimiento de derechos.
Expertos en derecho migratorio advierten que, por tratarse de alertas de Interpol y de posibles delitos transnacionales, el caso podría requerir asistencia judicial internacional y traslados bajo protocolos de protección infantil. La comunidad internacional observa el proceso dada la historia del colectivo.
El hallazgo en Yarumal abre un frente de cooperación entre Colombia y agencias extranjeras para blindar la protección de la niñez y frenar posibles redes transnacionales. Las decisiones sobre custodia, estatus migratorio y eventuales cargos penales se definirán en los próximos días.









