En octubre hubo una liberación previa que no zanjó el caso.
Colombia solicitará en la IV Cumbre CELAC–UE, en Santa Marta, la liberación de 18 ciudadanos detenidos en Venezuela, confirmó la Cancillería. La petición se hará en encuentros bilaterales al margen de la cita multilateral, con el respaldo del equipo diplomático y el seguimiento a casos denunciados por sus familias.
La cartera de Exteriores recordó que el 24 de octubre de 2025 se produjo un avance con la liberación y retorno de un grupo de connacionales por el puente internacional Atanasio Girardot (Tienditas), pero persisten 18 personas privadas de la libertad cuya situación será elevada formalmente ante Caracas en la cumbre.
La solicitud se enmarca en la agenda de la CELAC–UE en Colombia (9–10 de noviembre, Santa Marta), donde los gobiernos discutirán cooperación, derechos humanos y movilidad. La Canciller Rosa Yolanda Villavicencio encabezará la delegación que sostendrá una reunión con el canciller venezolano, Iván Gil, para tratar estos expedientes.
De acuerdo con reportes oficiales y de prensa, al menos 17 colombianos fueron excarcelados a finales de octubre tras gestiones diplomáticas; otros 18 continúan a la espera de decisiones judiciales o administrativas en Venezuela. Las familias han denunciado detenciones sin garantías y largos periodos de incomunicación.
La Cancillería y la Embajada de Colombia en Caracas han acompañado a los detenidos y a sus familias, y prevén plantear rutas de verificación y cronogramas para eventuales excarcelaciones. El Gobierno también alista mecanismos de canalización humanitaria y asistencia consular reforzada en el eje fronterizo.
En Santa Marta, sede de la cumbre, se esperan reuniones bilaterales paralelas entre líderes y ministros de ambos bloques. La organización ha confirmado la asistencia de mandatarios y cancilleres y adelanta una “Declaración de Santa Marta” con énfasis en derechos humanos.
El caso de los connacionales se comparará con precedentes regionales en los que cumbres multilaterales abrieron puertas para acuerdos humanitarios o para establecer mesas técnicas, como ocurrió en liberaciones previas en la frontera colombo-venezolana.
Organizaciones de familiares valoran la vía diplomática y piden plazos verificables para nuevas liberaciones. Analistas estiman que un anuncio durante la cumbre enviaría una señal de distensión bilateral y fortalecería la cooperación consular.
Caracas, por su parte, ha mantenido la disposición a dialogar en el marco de la agenda CELAC–UE, con el acento en la soberanía y los canales oficiales; no obstante, no hay compromisos públicos sobre fechas de excarcelación.
La CELAC–UE se convierte en escenario clave para destrabar los 18 casos pendientes. Si la interlocución avanza, podría haber hojas de ruta para verificaciones, traslados y retornos.









