El formato olvidado vuelve con valor de colección
Las cintas de casete —un formato que dominó el mercado musical entre las décadas de 1970 y 1990— están experimentando un inesperado resurgimiento en valor. Según un reciente artículo, algunas ediciones raras de casetes pueden alcanzar hasta $173 millones de pesos colombianos.
Este fenómeno responde a la combinación de coleccionismo vintage, escasez de ejemplares y nostalgia por lo analógico. Además, los precios se ven impulsados por la calidad de la cinta, la conservación y la exclusividad del contenido.
Si tiene casetes en su casa, podría valerse la pena revisar su estado, su edición y su potencial como pieza de colección.
El formato casete fue lanzado en la década de 1960 por Philips y se popularizó ampliamente gracias al reproductor portátil Sony Walkman en 1979.
Con el ascenso de los CDs y posteriormente la música digital, los casetes quedaron desplazados, lo que los volvió menos comunes en el mercado masivo.
Ahora, en el contexto del mercado vintage, ciertos coleccionistas están dispuestos a pagar cifras que antes resultaban impensables por casetes raros. Por ejemplo, algunas ediciones superan los 40.000 euros (≈ $173 millones de pesos colombianos) según el medio local.
Los criterios que determinan la valoración de un casete incluyen: la rareza de la edición, que tenga contenido exclusivo o inédito, y que esté en condiciones excelentes (caja, cinta magnética intacta, sin rayones).
Otro elemento relevante es el material de la cinta magnética en sí (óxido de hierro, hierro puro), que puede afectar tanto la calidad del sonido como la durabilidad, lo que influye en su valor para coleccionistas.
Artistas legendarios como Michael Jackson, Madonna o Pearl Jam tienen grabaciones en casete que son altamente buscadas, lo que intensifica la competencia y eleva los precios.
Los canales de comercio donde se están dando estas transacciones incluyen plataformas digitales como eBay, Catawiki, anuncios especializados en redes sociales y mercados de coleccionistas en línea.
En resumen, lo que alguna vez fue un formato doméstico de música ahora se transforma en objeto de colección con valores elevados, siempre que cumpla con los requisitos adecuados.
Si encuentra casetes antiguos en su casa, vale la pena investigar su edición, estado y potencial histórico antes de descartarlos.









