Región marcada por presencia del ELN y disidencias armadas.
Al menos cinco militares del Ejército Nacional fueron secuestrados en Tame, Arauca, según confirmaron fuentes castrenses. Los hechos se habrían presentado en zona rural, mientras los uniformados se desplazaban por un corredor vial estratégico del departamento. La información preliminar indica que un grupo armado interceptó el paso y los retuvo.
La zona registra presencia del ELN y de disidencias de las FARC, lo que eleva el nivel de riesgo y complejiza las labores de búsqueda. Unidades militares y autoridades regionales activaron protocolos para ubicar a los secuestrados y establecer contacto con los captores, en coordinación con organismos humanitarios.
Fuentes consultadas señalaron que el hecho ocurrió en área rural de Tame, uno de los municipios con mayor afectación por el accionar de grupos armados en la frontera colombo-venezolana. Reportes coinciden en que los uniformados realizaban desplazamientos regulares cuando fueron sorprendidos por hombres armados.
Versiones extraoficiales apuntan a que los militares podrían haberse movilizado en un bus intermunicipal, extremo que se encuentra en verificación por las autoridades. Este tipo de ataques a la Fuerza Pública se ha vuelto recurrente en corredores de movilidad clave para economías ilegales.
El comando del Ejército mantiene en reserva los nombres y unidades a las que pertenecen los soldados, mientras avanza la fase de verificación. La operación incluye sobrevuelo de aeronaves, cierres tácticos y apoyo de inteligencia para evitar movimientos de traslado de los secuestradores.
Arauca, históricamente afectada por enfrentamientos, secuestros y ataques a infraestructura como el oleoducto Caño Limón–Coveñas, vuelve a estar bajo alerta. Los corredores fronterizos han sido objeto de múltiples incidentes en 2024 y 2025, según reportes oficiales y de prensa.
En los últimos meses, Colombia ha vivido episodios de retenciones masivas de militares por parte de comunidades presionadas por grupos armados, principalmente en el suroccidente, lo que evidencia la persistencia de escenarios de alto riesgo para la Fuerza Pública.
Autoridades departamentales en Arauca han rechazado categóricamente el secuestro en hechos previos y suelen coordinar con la Defensoría del Pueblo y la Iglesia para la mediación humanitaria, un mecanismo que podría activarse nuevamente según evolucionen los contactos.
Por ahora, el enfoque de las Fuerzas Militares está en preservar la integridad de los uniformados y evitar escaladas. La confirmación del grupo responsable y los posibles canales de diálogo dependerán de la verificación en terreno y de la voluntad de los captores.
Organizaciones de derechos humanos reiteraron el llamado a respetar el Derecho Internacional Humanitario y a garantizar la vida de los retenidos. Voceros locales piden medidas de protección para comunidades rurales, que quedan en medio de las operaciones y eventuales represalias. (Contexto general de Arauca).
arauca.gov.co
A nivel nacional, se espera pronunciamiento del Ministerio de Defensa y una coordinación interinstitucional para prevenir nuevos incidentes en corredores fronterizos, así como eventuales restricciones de movilidad en zonas críticas de Arauca.
El Tiempo
Mientras avanza el dispositivo de búsqueda, la prioridad es salvaguardar la vida de los cinco militares y lograr su pronta liberación. La situación en Arauca confirma los riesgos en la frontera y obliga a mantener la atención sobre el terreno.









