Río Bonito do Iguaçu, la zona más golpeada por el fenómeno.
Un tornado de categoría F3 golpeó el estado de Paraná la tarde del 7 de noviembre, dejando seis fallecidos y cientos de heridos. El municipio de Río Bonito do Iguaçu sufrió la mayor devastación, con barrios enteros dañados, colapso de techos y cortes de energía. Autoridades declararon emergencia y activaron equipos de rescate, salud y defensa civil.
La tormenta severa, asociada a un sistema de frente frío y un ciclón extratropical, produjo vientos estimados de hasta 250 km/h, además de lluvias intensas y granizo. Hospitales en Laranjeiras do Sul y Guarapuava atendieron a decenas de lesionados, con reportes de pacientes en cirugía y en estado crítico.
Los equipos de Bomberos Militares de Paraná y Defensa Civil apoyaron evacuaciones, búsqueda de víctimas y habilitación de albergues temporales en escuelas y gimnasios. El gobernador Ratinho Júnior decretó tres días de luto y coordinó con alcaldías el envío de alimentos, lonas, colchones y kits de higiene.
El gobierno federal envió representantes y asistencia humanitaria para apoyar la reconstrucción. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva expresó condolencias y ordenó acelerar el flujo de recursos a los municipios más golpeados.
Testimonios locales describen el paso del tornado en minutos: vehículos volcados, postes caídos y estructuras colapsadas. Supermercados y estaciones de servicio resultaron destruidos, lo que complicó el abastecimiento inicial.
El Simepar (servicio meteorológico de Paraná) confirmó la clasificación F3 tras evaluar daños y radares. Especialistas destacan la rareza de tornados de esta intensidad en la región, aunque no son inéditos bajo condiciones de fuerte cizalladura e inestabilidad.
Vecinos de Guarapuava también reportaron daños significativos. Autoridades estiman miles de personas desplazadas, con evaluación de infraestructura y recuento de pérdidas en curso.
Organismos estatales advirtieron que persisten condiciones de tormentas en áreas del sur, con riesgo de nuevas ráfagas y granizo. Se recomienda evitar zonas de escombros y respetar perímetros de seguridad mientras avanzan peritajes y remoción.
La tragedia conmocionó al país y abrió debate sobre alertas tempranas, refuerzos en vivienda y normas de construcción resiliente. Entidades técnicas piden fortalecer sistemas de sirenas y educación comunitaria para refugio inmediato.
Gremios de la construcción y autoridades locales plantean planes de recuperación por fases: limpieza, restablecimiento eléctrico, evaluación estructural y reconstrucción priorizada para familias vulnerables.
El tornado en Paraná deja un saldo doloroso y una agenda urgente de prevención y reconstrucción. Las evaluaciones continúan y la cifra de daños podría actualizarse.









